Hola bloguer@s.....Si, capturada en estuco!.
Una hoja de tela, una espátula, un trozo de esponja, un cepillo de dientes, ganas de divertirse y mucho estuco. Así es como está hecha esta caja de madera.
Como ultimamente estoy un poco perezosa, me ha dado por trabajar con estuco que siempre resulta fácil y con un resultado mas que agradecido.
Esta pobre caja, me había servido en ocasiones anteriores de conejillo de indias para probar alguna que otra técnica y tenia la tapa en un estado lamentable, así que...¿porque no experimentar una vez más con ella?.
A la base, salvo lijarla y barnizarla, no le hice nada, puesto que ya estaba teñida con tinte acrílico color sauce y me pareció que no desentonaría con el resto del trabajo.
Así pues, trabajé la tapa dándole una buena capa de estuco para incrustar la hoja en él, jugué con las texturas y dejé secar.
Para que la hoja perdiera la apariencia y el tacto de tela, diluí un poco de estuco con agua y con un pincel impregné bien la hoja, que al secarse queda perfectamente integrada en el resto.
Unas capas de barniz y un poco de pátina para evidenciar bien todos los relieves conseguidos y otro trabajo listo para lucir en casa.
Yo opté por mantener el color natural del estuco, pero perfectamente podéis jugar con unas aguadas y darle color, o colores, os aseguro que los resultados son muy bonitos.
Una vez mas os agradezco vuestras visitas y espero que mis "experimentos", os sirvan alguna que otra vez.
Feliz semana y os espero en el próximo post